“EN CAPILLA, CON LA MIRADA PERDIDA”
Solo que hay que observar la cara de los otrora políticos triunfantes, que creían el mundo a sus pies. Debe ser muy duro que esa Torre de Babel, construida con engaños, favores y chanchullos, se derrumbe como si de un castillo de naipes se tratase. Se avecinan momentos decisivos para el futuro político y no político de Morales, Martínez Andreo y Valverde Reina.
El silencio sepulcral que el último mantiene de un tiempo a esta parte, contrasta con sus salidas de tono y amenazas de hace unos días, con el convencimiento de que puede autoinmolarse políticamente, por su torpeza y formas chulescas, faltando el respeto a principios mínimos de convivencia y democracia. Solo nos habla de las bondades de los baños turcos, que va a montar en la Piscina Cubierta, para solucionar el déficit económico al que han llevado las arcas municipales.

Meneame
del.icio.us
En mis 50 años de vida y 22 de cargo público, he pasado por muchas vicisitudes, como casi todo el mundo. Pero el que te increpen e insulten en plena calle era algo que nunca me había sucedido hasta el pasado miércoles. Reconozco mi sorpresa ante los insultos; máxime cuando el insultador es un Ilustre Notario del Colegio de Albacete, ejerciente en Totana y muy amigo de sus amigos. 
r Martínez Andreo) en un chiringuito de las playas del Mar Menor, aguantando la canícula veraniega y curando su depresión, mientras sueña con las playas de Copacabana, allá en su querido Brasil. Es un fiel paradigma de la cultura política apoyada y potenciada por el PP en los últimos años. Quizás sueña Morales con emular a Eduardo Zaplana, al que la Justicia anuló unas conversaciones, intervenidas por la policía en las que manifestaba su voluntad de forrarse con la política. Pensándolo bien, si a Juan Morales le salé la jugada, igual puede llegar sustituir a Valcárcel y después lo vemos de Ministro, para terminar jubilándose en un puestecito tipo Telefónica o HEFAME, como su padrino Marqués, al que estuvo llevando la chaqueta en el periodo 99-2003.
un cargo ecuánime, que vela por la legalidad y la Justicia. Al igual que lo jueces o fiscales, se deben a una función para que los actos jurídicos se ajusten a la Ley y al interés público, que como recoge la Constitución, está muy por encima del privado. Por esas razones, hay cosas que no me cuadran en el comportamiento de don Patricio Chamorro en relación a su actuación en la venta de la parcela de Kappa, cuyo legítimo dueño era el pueblo de Totana. Conociendo algunos detalles de la trama investigada por la Justicia y la Guardia Civil, todavía resulta menos entendible. El Notario compareció como imputado, aunque no es menos cierto que abandonó sin cargos el Palacio de Justicia.
MI OTRA VIDA